Sentirse seguro en la escuela durante la pandemia

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11 November 2020

¿Cómo garantizar la seguridad en las escuelas durante el Covid-19?

Por Maria Latre

Esta crisis nos está obligando a replantearnos cómo enseñamos, qué es importante, qué vale la pena. El acompañamiento emocional gana importancia, el respeto a los demás y la generosidad, el valor de la amistad y la familia. Profesora de la Institució La Vall

El Covid-19 ha puesto en alerta a toda la comunidad educativa. Hacer frente a la incertidumbre de la vuelta a las aulas y garantizar a la vez la seguridad de los alumnos y alumnas está siendo una gran preocupación y una tarea ardua para toda la comunidad educativa. Ha habido muchos cambios en las indicaciones sobre cómo debería ser la apertura de este curso escolar tan atípico (más en Claves para una reapertura sostenible de las escuelas) y muchas escuelas han tenido que adaptarse a estos cambios y medidas con los recursos que tenían disponibles.

Desde Impuls Educació hemos tenido la oportunidad de visitar la Institució La Vall, en Bellaterra, y ver el esfuerzo realizado para adaptarse a estas nuevas circunstancias. Hemos podido entrevistar a dirección, docentes y alumnos, e incluso a personal sanitario con el fin de ver qué medidas se han llevado a cabo, cómo, y qué sensaciones se tienen desde los diferentes sectores ante este periodo de incertidumbre; todo ello para garantizar que alumnos, profesores y familias se sientan seguros en el entorno escolar.

Institució La Vall

Son las 9 de la mañana en la Institució La Vall. El ajetreo en estos momentos es el habitual; alumnos, profesorado y familias van de un lado a otro y poco a poco, se van llenando los diferentes edificios. Se respira bienestar, y lo que es más importante en estos momentos, normalidad.

Al entrar a los edificios, se observan dispensadores de geles hidroalcohólicos y numerosos carteles recordando la distancia de seguridad y las distintas medidas higiénicas que es necesario tener presentes. Alumnado, profesorado y personal no docente llevan la obligatoria mascarilla.

Entrevista a Nuria Cagigós, directora docente de Institució La Vall

Nuria Cagigós se muestra optimista ante esta situación. Han tenido que llevar a cabo numerosas medidas, pero, tal y como nos explica, han resultado efectivas y están satisfechas del esfuerzo invertido. En la entrevista nos cuenta cómo se ha afrontado la reapertura de la escuela desde Dirección.

¿Cómo fue la preparación de la escuela para la reapertura y quién participó en el proceso?

El proceso se inició a finales de mayo y se prolongó hasta bien entrado septiembre. El objetivo era, por un lado, estudiar cómo aplicar todas las normativas y protocolos de prevención y detección de los contagios en el entorno escolar, y por el otro, como continuar desarrollando los objetivos pedagógicos y formativos del curso dentro de la máxima normalidad. Nos centramos principalmente en tres ámbitos diferenciados:

  • Organización del centro, tanto a nivel físico de distribución y redefinición de los espacios comunes y aulas, como a nivel de marco horario con la reestructuración de los flujos de circulación en entradas y salidas, patios, comedor, etc.
  • Preparación de la organización horaria y curricular para afrontar posibles confinamientos, ya sean parciales o totales. En este apartado, se han llevado a cabo una serie de actuaciones preventivas de activación de las plataformas digitales necesarias para que el alumnado pueda conectarse remotamente en caso de necesidad. También se ha desarrollado un protocolo de comunicación específico para estas casuísticas.
  • Definición de las medidas de higiene y prevención y aplicación de la normativa establecida por los departamentos de Educación y Salud en el día a día de la escuela.

En este proceso participó principalmente el consejo de dirección y la coordinación de las distintas secciones (Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato), con la colaboración de secretaría académica, departamento de Informática y de todo el personal de mantenimiento de la escuela.

El objetivo era estudiar cómo aplicar todas las normativas y protocolos de prevención y detección de los contagios en el entorno escolar y como continuar desarrollando los objetivos pedagógicos.
¿Qué medidas ha tomado la escuela para contribuir a garantizar la seguridad de los estudiantes?

Se han tomado una serie de medidas que nos han facilitado mucho las cosas:

  • Entradas y salidas por accesos diferenciados por cursos
  • Adaptación de los horarios de los patios para que confluyan menos alumnos en los mismos espacios
  • Diferenciación de zonas de patio por cada curso, con cuerdas o conos
  • Identificación del alumnado mediante chapas de color, que indican el nivel, y letras que indican el curso
  • Habilitación de nuevas aulas con el objetivo de disponer de espacios más amplios
  • Organización de las aulas con separación de pupitres
  • Colocación de dispensadores de gel hidroalcohólico por todo el recinto escolar, en cada aula y en todas las zonas de entrada y salida
  • Alfombras desinfectantes en las entradas de los edificios
  • Toma de temperatura cada mañana al entrar al colegio
Toma de temperatura cada mañana a la entrada del colegio, en este caso a un alumno de Parvulario.
  • Mamparas separadoras en las barras de comedor
  • Reorganización de las alumnas en el comedor de forma que en cada mesa solo comen tres alumnas, formando una V
  • Separación de las mesas de comedor
  • Creación de una quinta línea en 6o de Primaria y 1º y 2º de Secundaria, de manera que en cada aula confluye un número menor de alumnas
  • Redefinición de la asignación de las alumnas a las clases de 4º de Secundaria y 1º de Bachillerato según las optativas para mantenimiento de los grupos burbuja
  • Dotación de recursos tecnológicos (chromebooks) para poder conectar a (al alumnado) las alumnas confinadas en sus casas con las clases presenciales en curso
  • Creación de Google Classroom por aula (de 1º a 4º de Primaria) y por asignatura (de 5º de Primaria a 2º de Bachillerato) para facilitar el seguimiento online de las asignaturas
Se han tomado medidas como adaptación de entradas y salidas, diferenciación de zonas de patio o habilitación de nuevas aula
¿Qué dificultades os habéis encontrado a la hora de adaptar el colegio?

Las dificultades que hemos tenido que afrontar son, por un lado, la falta de recursos, tanto a nivel de profesorado para poder reducir las ratios profesor-alumnos, como de dotación tecnológica para asegurar la conectividad de todas las aulas; y por otro, la disparidad y cambios constantes de indicaciones por parte del Departamento de Educación y de Salud.

¿Cómo respondieron el profesorado, alumnado y familias ante las medidas?

La percepción es que toda la comunidad educativa, tanto el profesorado como las alumnas y familias, ha valorado muy positivamente el esfuerzo realizado para adaptar física y organizativamente el entorno escolar a las nuevas circunstancias.

Por parte del profesorado ha significado un plus de esfuerzo el hecho de adaptarse a las nuevas dinámicas organizativas, pero una vez superado el primer impacto podemos incluso afirmar que algunas de las medidas implementadas servirán como mejora de nuestros circuitos habituales.

Clase de ESO, con ventilación constante en el aula

Entrevista al profesorado

El profesorado, por su parte, también es optimista y se ha mostrado abierto a responder a nuestras preguntas. En el colegio se respira un ambiente tranquilo, y los profesores del centro se muestran alegres y confiados. Es fundamental para el desarrollo del día a día en un centro educativo que dirección y profesorado vayan de la mano y crean en el proyecto del centro, más cuando ha habido tantas novedades y situaciones a las que todos se han tenido que adaptar. Así pues, ¿cómo lo vive el profesorado? Nos lo cuenta a continuación una de las profesoras de idiomas de la escuela.

¿Cómo se ha organizado el profesorado en esta reapertura?

En primer lugar, hemos debido considerar cómo hacer la acogida del alumnado: interesarnos por ellos, por sus familias y conocer sus realidades. Lo siguiente era considerar la seguridad de todo el colegio: alumnos, profesores y personal no docente.

Acogimos las indicaciones de dirección y si algo quedó claro es que este curso, más que nunca, debíamos ser muy flexibles: las circunstancias, normas de seguridad, condiciones de convivencia y demás podían cambiar de un día para otro.

Teniendo esto en cuenta, nos preparamos para afrontar distintas condiciones de presencialidad: ¿cómo iban a ser nuestras clases presenciales? ¿y si un alumno estaba confinado? ¿o el profesor? ¿o la clase? ¿o el colegio? Aunque desde el primer momento tuvimos las instrucciones para cada caso, debíamos adaptarlo a nuestras asignaturas y a nuestros cursos (no es lo mismo hacer inglés que matemáticas, o estar en 1º de ESO que 4º).

Acogimos las indicaciones de dirección y si algo quedó claro es que este curso, más que nunca, debíamos ser muy flexibles: las circunstancias, normas de seguridad, condiciones de convivencia y demás podían cambiar de un día para otro.

Académicamente, tuvimos claro que debíamos dedicar un tiempo a repasar los contenidos trabajados durante el tiempo de confinamiento, para luego poder incorporar los nuevos aprendizajes.

Al programar era muy importante tener muy claro qué contenidos iban a ser prioritarios para poder elaborar una programación flexible, que pudiéramos adaptar semana a semana a las circunstancias que nos fuéramos encontrando.

En cuanto al material, muchos hemos optado por compaginar en nuestras clases recursos digitales y tradicionales, esta ha sido tal vez la elección más sencilla. Lo más complicado era adaptar nuestra metodología: ¿cómo compaginar trabajo cooperativo y distancia social? Parecía complejo, pero podía ser posible distribuyendo las mesas de distintas formas.

Optar por salir del recinto escolar también es una opción. En este caso, alumnas de la ESO realizan Educación Física fuera del colegio.
¿Cómo ha sido la adaptación a las nuevas medidas por parte del profesorado y alumnado?

Tenemos claro que los 3 elementos de seguridad más importantes son: manos, distancia y mascarilla.

Nos hemos adaptado rápidamente a la toma de temperatura de las mañanas y al lavado de manos, más el uso del gel hidroalcohólico con frecuencia.

Lavado de manos constantemente, en este caso en Bachillerato, donde los lavabos tienen capacidad para 6 personas.

La distancia, en el aula, la podemos controlar bastante bien, aunque es difícil evitar el contacto entre ellos cuando van al patio o se van a casa. Adaptarnos a la mascarilla está costando más. Aunque ya veníamos usándola desde verano, nos damos cuenta que en clase es una barrera. Por un lado, necesitamos proyectar más la voz para asegurarnos de que nos oyen, algunas profesoras han recurrido a micrófonos; por otro, perdemos expresiones faciales al cubrir la boca nos resta al menos el 50% de la expresividad. ¡También resulta más difícil entender a las alumnas! Sobre todo a los que, como yo, nos dedicamos a la enseñanza de idiomas.

En cuanto a la metodología, hemos empezado con prudencia, repasando contenidos con trabajo individual y poco a poco hemos ido recuperando el trabajo por parejas y en pequeño grupo colocando el mobiliario de clase de distinta manera para poder mantener el máximo de distancia posible, evitando compartir material, etc. ¿Y si un alumno está confinado? Puede participar igualmente desde casa, es uno más en el grupo.

Supongo que estos cambios son eficientes: todos nos estamos acostumbrando y la verdad es que parece que, aunque ha habido casos positivos en el colegio, parece que no ha habido contagios dentro del centro, así que las medidas de seguridad tienen que estar funcionando.

¿De qué manera se tratan las emociones y las actividades de aprendizaje emocional durante este período de reapertura?

Como he comentado antes, la acogida del alumnado los primeros días era muy importante, aunque en la mayoría de casos habíamos mantenido contacto telefónico o virtual, la presencialidad trae una comunicación más directa, más intensa.

No todas las alumnas han llevado igual el confinamiento y ahora la nueva normalidad no lo están viviendo igual: mientras que algunos no le dan importancia, otros lo viven con angustia y temor.

Nos toca concienciar a unos y acompañar a otros, además de transmitir calma y seguridad a los otros.

Para esto necesitamos hacer seguimientos individualizados, hablar con cada uno, empatizar. En el fondo es lo que siempre hacemos, pero ahora con más intensidad, más frecuencia y más personalizado.

La acogida del alumnado los primeros días era muy importante, aunque en la mayoría de casos habíamos mantenido contacto telefónico o virtual, la presencialidad trae una comunicación más directa, más intensa.
¿Cómo está siendo la experiencia en general? A pesar de este momento de crisis, ¿cuáles dirías que son los puntos positivos?

Es una experiencia intensa, ¡al cabo de una semana de curso parecía que ya llevábamos un mes trabajando! Pero el balance, de momento, es positivo.

Esta crisis nos está obligando a replantearnos cómo enseñamos, qué es importante, qué vale la pena. El acompañamiento emocional gana importancia (y no sólo sobre el papel), el respeto a los demás y la generosidad (las medidas de seguridad que tomamos protegen a los demás incluso más que a ti mismo), el valor de la amistad y la familia.

Académicamente, nos replanteamos qué es importante: la calidad del aprendizaje y no la cantidad. Estamos ganando flexibilidad, empatía, paciencia, creatividad, generosidad…

Estamos descubriendo que tenemos habilidades que no nos imaginábamos: por ejemplo, ¿quién nos iba a decir que podríamos estar simultáneamente en un aula y en casa de un alumno?

El acompañamiento emocional gana importancia (y no sólo sobre el papel), el respeto a los demás y la generosidad (las medidas de seguridad que tomamos protegen a los demás incluso más que a ti mismo), el valor de la amistad y la familia.

Entrevista al alumnado

La visión del alumnado también es pieza clave en este proceso. ¿Cómo lo viven? ¿Se sienten seguros? ¿Respiran la calma que tiene el profesorado? Hemos tenido la suerte de contar con una alumna de Bachillerato, que muy alegremente nos ha podido responder las siguientes preguntas.

¿Cómo te sientes ante este regreso a la escuela? ¿Qué cambios has notado en esta reapertura?

Ante este regreso a la escuela me siento emocionada de volver y ver a mis compañeras de clase y a las profesoras de manera presencial, aunque con mucha incertidumbre ya que nadie sabe cuando nos confinaran por algún contagio en la clase.

En esta reapertura he notado varios cambios, como la distribución de las clases y del comedor y la presencia del gel hidroalcohólico por todos los rincones del colegio. Y por supuesto, las mascarillas, el aforo limitado en sitios como el lavabo o el comedor…

¿Crees que los cambios y adaptaciones mejoran la seguridad de todos?

Sí, creo que todos los cambios y adaptaciones mejoran la seguridad del de todas de una manera muy eficaz y que, a pesar de ser muchas en el colegio, ha habido pocos contagios.

¿Puntos positivos de esta reapertura?

Los puntos positivos de esta reapertura son muchos: se aprende de una manera más rápida y mejor de manera presencial, interactuamos de una manera más directa con el profesorado que estando en casa, el material que ofrece el colegio como las pizarras digitales ayudan a comprender la matera mucho mejor que con el material que tenemos en casa.

Aunque haya aspectos que nos gustaría evitar como el uso de la mascarilla, que puede llegar a ser muy molesta, vale la pena regresar al colegio.

Entrevista a Carmen Molins, doctora de la escuela

Hemos podido contar con las respuestas de una pieza clave en esta época de incertidumbre. Con una sonrisa, la doctora de la escuela nos abre las puertas de la enfermería y nos cuenta cómo está viviendo estos momentos de tanto ajetreo.

Doctora del colegio en la enfermería de la escuela

¿Cuál es tu función en estos días? ¿Ha cambiado respecto al curso anterior?

Mi función es importante en estos momentos. Además de la función asistencial de los alumnos/as y personal de la escuela, la actuación ante emergencias e incidencias que surgen durante el horario escolar, control y seguimiento de alumnas con enfermedades crónicas, coordinación de los distintos exámenes de salud y vacunaciones; durante este curso, el añadido es la prevención y gestión de Casos Covid-19 en la escuela. Respecto al curso anterior, ha cambiado mucho. Se han tomado las medidas de prevención, indicadas por el departament d’Educació. Y se ha explicado a las familias y alumnos/as las normativas de funcionamiento. Además, debido a las dudas e incidencias que aparecen como consecuencia de la pandemia, hay más contacto con las familias.

¿Cuál es el protocolo a seguir si una alumno no se encuentra bien?

Dependiendo de lo que le pase se realiza una cosa u otra. Si tiene síntomas Covid, primero se aísla al alumno en un espacio reservado con una mascarilla quirúrgica. Tenemos salas de aislamiento donde procederíamos, como la palabra indica, a aislar al alumno en cuestión si presenta alguno de los síntomas, además de llamar al gestor Covid. También se recurre a la familia para que lo recojan, y se le recomienda que contacten con su centro de atención primaria de referencia. Posteriormente, se hace un seguimiento del alumno.

Sala de aislamiento de Bachillerato

¿Habéis tenido muchos casos positivos o posibles positivos?

Pese a estar teniendo semanas muy intensas, de momento los casos que estamos teniendo son externos. Pero sí que ha habido varios casos de positivos y cuando esto sucede, nos ponemos en seguida en contacto con nuestro gestor Covid y le damos los datos que necesita del alumno/a. El gestor informa al Centro de Epidemiología Territorial al que pertenece el colegio y a lo largo del día nos envía por escrito la resolución del caso, que nosotros trasladamos a través de un comunicado a las familias del grupoestable.

Posibles positivos hay pocos. Las familias han firmado la Declaración de Responsabilidad y están muy implicadas. Si antes de salir de casa hay algún síntoma, ya no vienen al colegio.

Para finalizar…

El plan de apertura de Institució La Vall pone de manifiesto que la escuela es un entorno seguro. El aprendizaje en las aulas continúa con normalidad, y con medidas para la inclusión de todo el alumnado; siguiendo las instrucciones sanitarias y garantizando la atención a alumnos/as y a familias.

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2023-03-02T10:18:52+00:00

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