Principios y herramientas para el fomento de la lectura en el aula

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15 May 2023

“Los buenos lectores aparecen cuando contactan con los mejores profesores de lectura: los buenos libros”

Juan José Lage Fernández, Premio Nacional al Fomento de la Lectura en 2007, fue profesor, bibliotecario, editor y crítico literario durante 30 años. Actualmente, dirige la revista Platero, que creó en 1985, centrada en la literatura infantil-juvenil, la animación a la lectura y las bibliotecas; y su objetivo es en pro del fomento de la lectura.

“Animación a la lectura” es un libro donde el autor propone diez principios y numerosas herramientas para la animación y el fomento de la lectura en el aula. “Animar a leer” es un sinónimo de “sentido común”, de lo que se trata es de ponerse en el lugar de lo que no está animado, dar actividad a aquello inanimado, incitar, excitar, divertir y alegrar. Porque siempre hay algún libro para un lector, solo es cuestión de encontrarlo y acertar con sus gustos e intereses.

por Jordi Viladrosa i Clua

El libro de Juan José Lage plantea diez principios para la animación y promoción de la lectura en el aula. “Porque siempre hay un libro para un lector, solo es cuestión de encontrarlo y acertar con sus gustos e intereses”, afirma el autor. Explica que para redactar este manual ha profundizado en las ideas de profesionales expertos y diversos intelectuales y ha salido un volumen poliédrico de diez caras con la intención de favorecer el fomento de la lectura.

En el prólogo se plantea la pregunta de si la escuela puede fomentar la lectura y cita a numerosos autores para encontrar una respuesta con sabor a crítica por lo que se puede hacer y no se está haciendo, o no se hace con suficiente acierto y entusiasmo. A continuación expone los diez principios que, a su juicio, son clave para dinamizar la lectura. El siguiente capítulo lo forman diez epílogos que contienen diversas propuestas prácticas centradas en la colaboración familia-escuela, tener un plan de lectura de centro o cómo celebrar el Día del Libro desde la biblioteca escolar, entre otros. Los nueve anexos finales son modelos de encuesta, fichas, recetas e incluso un decálogo de animación en la lectura.

La amalgama de citas, reflexiones, fragmentos, etc. que encontramos en esta obra se aparta algo de lo que habitualmente se considera un manual. Sin embargo, tiene la ventaja de que permite un plan de lectura o de consulta personalizado, es decir, a criterio e interés del lector.

Esta obra permite un plan de lectura o de consulta personalizado a criterio e interés del lector

Además de proporcionarnos los diez principios para fomentar la lectura, en este volumen Lage aprovecha para dar un toque de atención, desde su punto de vista, al maltrato de la literatura infantil y juvenil y una súplica constructiva para ganarse el respeto de las futuras generaciones.

Los diez principios que define Juan José Lage son los siguientes:

  1. Excitar la curiosidad y despertar sensibilidades
  2. El hábito y la educación temprana
  3. La importancia de la narración oral
  4. El ejemplo y los modelos
  5. La importancia de la ficción o lectura literaria
  6. Unir lectura y escritura
  7. Ni pedir ni ofrecer nada a cambio
  8. Desescolarizar, desmitificar o desdramatizar
  9. Educar en la libertad y en la diversidad
  10. Respetar el ritmo, la época y la intimidad

El autor explica cómo excitar la curiosidad y despertar la sensibilidad del lector que “no nace no lector, sino que se hace no lector”; da pistas sobre cómo crear hábito y generar una educación literaria temprana; piensa que la narración oral merece más atención, y muestra la forma de ser un modelo lector tanto como docente como en el ámbito familiar. El texto también defiende la unión entre la lectura y la escritura, aunque cuenta con poca aplicación práctica en el aula.

Me gusta especialmente el capítulo siete, en el que se defiende que “la lectura es un acto íntimo y personal”. De acuerdo con Daniel Pennac, uno de los autores citados por Lage, nadie debería verse obligado a leer o realizar ninguna actividad después de la lectura de un libro porque la obligación de hacerlo “mata el placer de la lectura y la creatividad”. Cuando los profesores de literatura imponen rellenar fichas del libro leído, responder cuestionarios o realizar ejercicios lingüísticos a partir de un libro que muchas veces los alumnos leen por obligación, sin haber podido ni elegirlo entre un grupo de opciones, reduce el deseo de leer por placer, lo que puede llevar a la aversión a la lectura en el futuro.

Según Daniel Pennac nadie debería verse obligado a leer o realizar ninguna actividad después de la lectura de un libro

Además, esta forma de proceder comporta que el lector se concentre en ciertos aspectos del libro en lugar de dejarse llevar por las propias interpretaciones y conexiones personales. Pennac, en “Como una novela” (1992), argumenta que la obligación de leer y analizar obras literarias en la escuela puede matar el amor por la lectura y la literatura en los estudiantes y propone un enfoque más abierto y flexible, en el que puedan elegir libremente lo que quieren leer, sin la presión de tener que cumplir tareas específicas después de la lectura. Según el escritor francés, la lectura debe ser una actividad voluntaria y agradable, porque convertirla en una experiencia poco gratificante puede limitar la creatividad y la imaginación, y desalentar a los jóvenes de leer por placer.

La lectura debe ser una actividad voluntaria y no convertirla en una experiencia poco gratificante que limite la creatividad

Para aquellos a los que les gustan los decálogos y las ideas expuestas sintéticamente, Lage presenta las diez propuestas siguientes de animación a la lectura:

Un libro, pues, para quien quiera detenerse un poco en el ámbito del pensamiento, para reflexionar en el complejo camino de incitar, estimular y animar a los potenciales lectores para que descubran su propio itinerario de lectura.

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2024-04-16T12:59:45+00:00
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