Claves para una reapertura sostenible de las escuelas

15 September 2020

“Dadas las circunstancias, mantener los centros abiertos parece una hazaña casi imposible y ello afecta aún más los ánimos de todos.”

Por Ana Moreno

Esta semana casi 2 millones de estudiantes se incorporan a las aulas. Hasta el último momento ha habido cambios en las indicaciones sobre cómo debería ser la apertura de este curso escolar tan atípico. El miércoles pasado, ante el pleno del parlamento catalán, el conseller d’Educació Josep Bargalló reconoció que las instrucciones para los centros escolares “cambiarán cada semana, porque cada semana pasarán cosas nuevas”. Frente a las quejas de algunos parlamentarios por la situación, Bargalló reivindica “lo peor que se puede hacer ante la pandemia es no moverse.”

Y es que los cambios han sido constantes desde la primera normativa del mes de junio y esto ha generado cansancio y minado la confianza de muchos. Dadas las circunstancias, mantener los centros abiertos parece una hazaña casi imposible y ello afecta aún más los ánimos de todos. Nosotros, como los docentes y los titulares de los centros, nos hacemos la pregunta ¿Cómo es posible hacer frente a tal incertidumbre y garantizar a la vez la seguridad de los alumnos y la apertura del colegio? Desde luego la respuesta no es sencilla y exige un análisis riguroso de la situación, unos objetivos claros y una gran dosis de creatividad. Por otro lado, los colegios no pueden sentirse solos frente a la hazaña de blindar el centro escolar; necesitan el apoyo de los servicios sanitarios, educativos y de las administraciones locales, pues la reapertura de los colegios tiene beneficios incuestionables tanto para el presente y futuro de los alumnos, como para el bienestar de sus familias.

Los colegios no pueden sentirse solos frente a la hazaña de blindar el centro escolar; necesitan el apoyo de todos, pues la reapertura de los colegios tiene beneficios incuestionables tanto para el presente y futuro de los alumnos, como para el bienestar de sus familias.

Así pues, los objetivos no pueden ser otros que primar la presencialidad como garantía de calidad educativa, protegiendo la salud en los centros educativos y poniendo los medios necesarios para gestionar la pandemia. En todo caso habrá que ser capaces de anticiparse y desarrollar estrategias de éxito que garanticen no solo la reapertura sino también el mantenimiento de las escuelas abiertas durante todo el curso escolar.

Habrá que ser capaces de anticiparse y desarrollar estrategias de éxito que garanticen no solo la reapertura sino también el mantenimiento de las escuelas abiertas durante todo el curso escolar.

Blindar el colegio frente al virus

Una vez se vio clara la importancia de abrir los colegios se estudió cómo abrir con el mínimo riesgo. Según los expertos las tres ideas principales son mantener “grupos estables”, crear “espacios burbuja” y tener controlada “la cadena de contagio”. Como es de suponer las medidas de higiene, el uso de mascarilla y la distancia de seguridad son también importantes, pero la clave estará en conseguir durante todo el curso grupos de convivencia lo más herméticos y estables posible.

Según los expertos las tres ideas principales son mantener “grupos estables”, crear “espacios burbuja” y tener controlada “la cadena de contagio”. La clave estará en conseguir durante todo el curso grupos de convivencia lo más herméticos y estables posible.

Pero, ¿qué se entiende por grupo de convivencia estable y lo que es más importante qué función tiene? Un grupo estable es un grupo de alumnos que, junto a uno o dos docentes, conviven en espacios comunes como el aula, patio, etc. a lo largo de toda la estancia en el colegio. Un profesor o profesora sólo puede formar parte de un grupo estable. En estos grupos, en principio, no es necesario el uso de medidas de protección como la mascarilla o la distancia de seguridad, y por ello en caso de darse un caso positivo, todos tienen que guardar cuarentena. Las relaciones del grupo estable con personas externas, ya sean alumnos o docentes, deberán limitarse todo lo posible y realizarse con las máximas medidas de seguridad, mascarillas, distancia de seguridad (1 metro y medio), lavados de manos y ventilación.

Las relaciones del grupo estable con personas externas, ya sean alumnos o docentes, deberán limitarse todo lo posible y realizarse con las máximas medidas de seguridad.

Una cadena de contagio la forman todas aquellas personas que han estado en contacto con quien ha dado positivo sin guardar medidas de protección como mascarilla o distancia de seguridad. Habitualmente esto sucede en el ámbito familiar y en los grupos estables, por ello la cadena llega hasta donde llegan dichas relaciones. Al no haber protección en caso de positivo en un miembro del grupo, hay probabilidad de contagio y por ello es necesario guardar cuarentena de 14 días, mientras dura el periodo de incubación. Lo mismo sucede cuando uno convive en un entorno donde hay “transmisión comunitaria”, al no haber garantías de protección se debe poner en cuarentena a toda la comunidad. En el caso de los centros escolares cuando hay dos casos positivos en grupos estables diferentes pero pertenecientes a una misma zona o edificio, aunque se hayan cuidado las medidas de seguridad se considera que puede haber cierto grado de transmisión comunitaria y se puede recomendar la cuarentena de todo el espacio, con la consecuente interrupción de la presencialidad para todos los alumnos. En caso de que se produzcan dos o más positivos en diferentes grupos de diferentes zonas se podría plantear la cuarentena a todo el centro escolar.

En la batalla por mantener los colegios abiertos aparece pues otro concepto importante que muchos han llamado espacio burbuja, que comparten varios grupos estables y algunos profesores. Los miembros de un mismo espacio burbuja, sean profesores o alumnos, comparten pasillos, patios, comedores, lavabos, entrada y salida. Si estos grupos están bien definidos, en caso de un positivo en dos de sus grupos estables, la cuarentena afecta al grupo burbuja en cuestión y se evita la temida transmisión comunitaria.

Los miembros de un mismo espacio burbuja, sean profesores o alumnos, comparten pasillos, patios, comedores, lavabos, entrada y salida. Si estos grupos están bien definidos, en caso de un positivo en dos de sus grupos estables, la cuarentena afecta al grupo burbuja en cuestión y se evita la temida transmisión comunitaria.

Grupos estables y espacios burbuja eficaces

Frente a la organización en grupos estables y espacios burbuja, lo primero que debe plantearse es el grado de blindaje que queremos conseguir. Hay que tener en cuenta que cada contacto ya sea dentro del aula como fuera con personas externas al grupo estable es una vía de contagio y apertura a una posible transmisión comunitaria.

Algunas medidas para garantizar grupos estables eficaces:

  • Cuidar la ratio y la ventilación de los espacios: reutilización de pasillos, gimnasios, comedores, auditorios, bibliotecas, porches, etc., si es necesario tirar paredes de pladur. De forma que cada grupo estable tenga un espacio propio adecuado.
  • Asignar un número mínimo de profesores, idealmente dos, un tutor/a y un especialista durante todo el curso escolar. En cursos inferiores esto es relativamente sencillo, en secundaria es más complicado, pero tenemos otras ventajas, como una mayor autonomía del alumnado. Pensar qué asignaturas podemos hacer semestrales y qué profesores pueden dar más de una asignatura, de forma que se reduzca al máximo el número de profesores externos al grupo. Todo el profesorado que entra en un grupo estable debe formar parte de su espacio burbuja. En caso de no ser posible las clases restantes se deberían dar on-line.
  • A la hora de decidir debemos tener claro hasta qué punto queremos garantizar la sostenibilidad de la presencialidad.
  • Señalítica, entrenamiento y formación. La decoración del aula debe recordar al estudiante las medidas de seguridad concretas que debe seguir durante el día, según edad y circunstancias.

Grupos estables eficaces: 1) Ratio y espacio; 2) reducir al máximo el número de profesores externos al grupo con asignaturas semestrales y profesores dando más de una asignatura; 3) Todo el profesorado que entra en un grupo estable debe formar parte de su espacio burbuja. En caso de no ser posible las clases restantes se deberían dar on-line.

Algunas medidas para sacar el máximo partido a los espacios burbuja:

  • Cuidar los sub-espacios clave: entrada y salida del colegio debe ser común y exclusiva en tiempo y/o espacio. Pasillos, comedor, patio, o lavabos, suficientes, ventilados, exclusivos, distribuidos en el tiempo.
  • Profesorado: cada docente del colegio pertenece y permanece en un espacio burbuja durante todo el horario escolar. El resto de tareas las hace online, ya sean reuniones o clases.
  • Señalítica: todo el espacio burbuja debe estar señalizado con las rutas necesarias que respetan las distancias de seguridad, carteles recordatorios en lavabos, comedores, patios, etc. Puede ayudar mucho que los alumnos lleven algún distintivo de grupo, tipo mascarilla, gorra o chaleco de colores.

Garantizar la continuidad en el aprendizaje

En caso de cuarentena es necesario poder garantizar la continuidad de la enseñanza, para ello será necesario un modelo de enseñanza mixto que compagine la presencialidad con la formación online.

Algunas ideas para garantizar la continuidad en caso de cuarentenas:

  • Utilizar alguna plataforma de formación online durante todo el curso escolar, teniendo en cuenta a las familias en caso de alumnos pequeños y profesorado de apoyo especial en caso de necesidad.
  • Si es posible se puede desdoblar el grupo o en caso de más de una línea tener en todo momento uno de los grupos con modalidad online. Este grupo puede variar cada semana. En caso de cuarentena, los alumnos se añaden al grupo online.

Garantizar la continuidad en el aprendizaje: desdoblar el grupo o en caso de más de una línea tener en todo momento un grupo con modalidad online. Este grupo puede variar cada semana.

Oportunidades. Un paso adelante

Mirar en clave de oportunidad nos ayuda a aprovechar cualquier circunstancia para mejorar. En el caso de la pandemia esto también es posible. Durante este curso escolar tenemos grandes oportunidades para dar un paso adelante en aspectos estructurales de la transformación educativa en la que estamos inmersos:

  1. Currículum inclusivo y aprendizaje competencial: seleccionar los contenidos esenciales y asegurar que cada alumno alcanza un nivel suficiente y a partir de ahí avanza hacia la excelencia. Implantar un planteamiento DUA (Diseño universal del aprendizaje) que elimine las barreras al aprendizaje.
  2. Evaluación formativa: hacer un seguimiento personalizado del proceso de aprendizaje de cada alumno, con una participación heterogénea de todos los implicados en su educación: profesorado, alumno/a y familia.
  3. Aprender a aprender: potenciar el uso del pensamiento como herramienta pedagógica básica de forma que todos los alumnos desarrollen las competencias de pensamiento crítico y creativo necesarias para aprender y seguir aprendiendo a lo largo de toda la vida.
  4. Personalización: desarrollar estrategias y herramientas que permitan el seguimiento eficaz de cada alumno, para que se desarrolle en todo su potencial.
  5. Tecnología: así como la herramienta básica en el área del conocimiento es el pensamiento, en la era digital lo es la tecnología. Una pregunta importante que nos podemos hacer es en qué nos compensa más hacer una inversión, en libros o en tecnología. Quizás algunos se escandalicen pero quizás no han reparado que la tecnología permite el acceso rápido a todo el conocimiento acumulado en la historia de la humanidad y es importante saber acceder a él y utilizarlo.

Oportunidades para dar un paso adelante en aspectos estructurales de la transformación educativa: 1) Currículum inclusivo y aprendizaje competencial, seleccionar los contenidos esenciales y DUA (Diseño universal del aprendizaje) que elimine las barreras al aprendizaje; 2) Evaluación formativa: hacer un seguimiento personalizado del proceso de aprendizaje de cada alumno; 3) Aprender a aprender: potenciar el uso del pensamiento como herramienta pedagógica básica, competencias de pensamiento crítico y creativo para aprender y seguir aprendiendo a lo largo de toda la vida; 4) Personalización: desarrollar estrategias y herramientas que permitan el seguimiento eficaz de cada alumno; 5) Tecnología: así como la herramienta básica en el área del conocimiento es el pensamiento, en la era digital lo es la tecnología.

Relacionado con: Artículo, Covid-19

Te puede interesar

Subscríbete

Exclusive Content

Be Part Of Our Exclusive Community

Become a Patron

STORE

merch

20% Off All Merch
2020-10-05T07:46:47+00:00
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments